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viernes, 31 de octubre de 2014

No hablemos de industria, hablemos de gente

Hoy quisiera detenerme un poco y dedicarme a hablar de algunos conceptos que parecen necesarios aclarar, no porque estén en la agenda de los medios o de la política, sino porque pareciera que el discurso de "conflictos" campea sin que nadie ofrezca una visión balanceada acerca de las grandes empresas. Quiero decir, muchas veces nos referimos únicamente a las grandes beneficios económicos y dejamos por un lado las razones sociales e individuales que son en realidad lo que todos queremos: mejores condiciones de vida para la gente. Seré breve:

1) Generación de empleos: las grandes empresas, nacionales y transnacionales vienen, se instalan en una parte del país y contratan a personal de las localidades. Me refiero a grandes empresas con capacidad de producir quizá 500 o 3,000 empleos fijos. ¡Imagínense! Esto significa que más de 500 familias tendrán la oportunidad de tener una vida digna, con ingresos estables durante varios años. Muchas veces, como con las Hidroeléctricas o las Mineras, las concesiones son por 20 años o más, lo que significa que un buen trabajador -Como los son la mayoría de guatemaltecos- podrá mantener a su familia, ahorrar y tener un retiro satisfactorio. Imaginen más. Estas 300, 500 o más familias podrán pagar mejor educación para sus hijos, lo que los preparará para que el círculo de riqueza se expanda. ¿Hablo ilusiones? ¿Creen ustedes que ganarían mejor como jornaleros o en quehaceres "tradicionales"?

2) Infraestructura: quizá es el beneficio más evidente, pero sus implicaciones van más allá. Generalmente, a donde llegan estas empresas llegan las carreteras, el mejor mantenimiento de caminos, que obviamente beneficia a la industria pero también a la comunidad: con mejores carreteras las mercancías llegan más rápido, los vehículos se deprecian menos y los empresarios vecinos de las empresas también obtienen beneficios, aunque no sean de manera directa. ¿Qué tal los negocios que los mismos comunitarios arrancan basados en la dinámica económica de los mismos empleados? Más tiendas, más restaurantes, comedores y otros negocios que se benefician también y que obtienen productos debido a la infraestructura.

3) Otros aportes sociales: esto ya depende del tipo de industria y sus compromisos legales o "morales". Es sabido de las condiciones de las escuelas del Azúcar, por ejemplo, aunque las diferentes industrias pueden llegar a aportar muchísimo a la sociedad a través de donaciones a salud, escuelas, eventos culturales y demás. Y necesitamos cultura, sin lugar a dudas.

4) Impuestos y regalías: dejo este rubro de último porque es el más "políticamente correcto" y utilizad. Y en realidad, sus beneficios son demasiado obvios. Pagos de impuestos directos al Gobierno y a las municipalidades. Regalías compartidas, a veces con dueños de las tierras y acabando con la falacia de "saqueo" que manejan algunos.

Digo, ¿Esto lo leen en los medios cuando les hablan de transnacionales e industria? Hablamos de la gente, gente trabajadora y beneficiada por estas iniciativas. ¿Nos oponemos o mejor apoyamos este modelo de desarrollo?

Por Güicho G.

martes, 21 de octubre de 2014

Diálogo de iguales

Han notado que recientemente se han utilizado hasta el cansancio estos conceptos: Legitimidad, Legitimización, Legalidad, victimización, desestabilización. Todos, términos que responden a principios equivocados de la convivencia igualitaria en un país: para alguien electo legalmente, viene cualquier opositor, miembro de ONG u organización ciudadana y dice "él no tiene legitimidad para su cargo", y cree que con ello puede cuestionar todo lo que el funcionario electo legalmente dice, declara u ordena en ley. Y no estoy a favor de nuestros políticos de turno, yo mismo me he burlado de sus disposiciones, pero vamos al juego sucio que está saboteando poco a poco nuestra estabilidad.

"Resistencia pacífica" le llaman ahora a cualquier acción que se opone a una disposición legal. Si incluye ataques con armas de fuego, secuestro de autoridades o de extranjeros "porque parecen que vienen a trabajar a una hidroeléctrica" no importa, se proclamarán pacíficos y lo repetirán (especialmente ante medios extranjeros) y ya está, como si nada ahora lo "pacífico" incluye una dosis de intimidación y demostración de fuerza, convocada con base en dinero no declarado ni fiscalizado. Y ya está, lo pacífico "legitimiza" la protesta, la valida y hay que hacer caso pues si no viene otra intimidación "pacífica" como las que ya han practicado en varios lugares del país.

¿Y cuando se elige a alguien que no se desea para un puesto clave? bueno, se cuestiona el sistema ya desgastado y dispuesto por estas mismas organizaciones sociales y protestan hasta que se hace el cambio que deseen. ¿Es esto lo que llamamos nación? ¿Es este el orden y el "gobierno" que deseamos para nuestra patria?

Muy peligroso el juego de legitimar cualquier protesta, de no reconocer la legalidad de la Ley y del imperio de nuestra Constitución. La CC ha caído en el juego y ahora legisla, juzga y rectifica, desatendiendo sus oficios. Lo que no alcanzan a ver los supuestos líderes "victimizados", estos que proclaman a diestra y siniestra su "legitimidad" para ejercer su "resistencia pacífica", es que cuando ellos por fin logren con su berrinche colocar a todos sus puestos clave y someter al sistema, podrá surgir cualquier otro opositor y proclamará los mismos lugares comunes, las mismas verdades a medias para oponerse "legitimamente" a sus disposiciones.

Estos malos guatemaltecos están debilitando y desgastando todas las instituciones. Cuando ellos lleguen al poder, no podrán hacer nada porque ya lo han debilitado por completo. La dejo ahí, solo para analizar y comprender...

Por Güicho Godoy

martes, 12 de agosto de 2014

Propuesta de Gobierno

Hemos llegado a niveles, en donde ya no se puede razonar con el político, en donde ninguna de las alternativas de "candidatos" nos deja algo qué esperar. Sabemos que los diputados no moverán un solo dedo en una ley si esta no les trae beneficios económicos o de votos condicionados. Sabemos que los ministros no harán nada que ponga en entredicho el apoyo de ciertos grupos o con tal de no "desprestigiarse" y lo perverso de todo esto es que la ciudadanía asiste a este juego como partícipes activos a todo esto.

¿Cuántas veces ha oído sobre el tráfico de influencias, sobre familiares que han "salido adelante" o "salido del hoyo" luego de que algún funcionario los jaló o crearon un negocio a través de un intermediario dentro del Estado? Muchas veces repudiamos solo al político pero no al ciudadano que participa de semejantes negocios y que son socios y cómplices. ¿Sabía usted que en casi todos los niveles del gobierno se cobra casi el 30 % del valor de cualquier obra en comisiones para quien haya conseguido el negocio? ¿Que todos los precios son inflados, falsos y sobrevalorados para que gastar más de lo necesario en cada pequeño proyecto?

Bueno, resulta que esto no es solo culpa del Gobierno, es culpa de nosotros como sociedad, que a cada negocio le encontramos una ventaja como tal, tenemos tan poca dignidad o estamos tan deseosos de que ese sea el banderazo de salida. Ya lo decía yo en otra ocasión, fantoches como Baldizón o prodigios del habla como Serrano no son más que el reflejo de nuestra sociedad, fueron criados y cultivados en nuestros mismos círculos.

Y bueno, cuál es la propuesta actual que podemos hacer. La coacción ciudadana, la puesta a la venta y cara de nuestro voto. Comencemos a proponer de verdad y sin tapujos qué queremos y vendámoselas cara: Yo voto por aquel que prometa disolver el Parlacén, yo voto por aquel que prometa cambiar la Ley Orgánica del Congreso para que no puedan recetarse salarios a dedo. Yo voto por aquel que se comprometa a bajarse el sueldo a la mitad (o más). Yo voto por aquel que se oponga a subir el presupuesto de la nación y a adquirir más deuda. Seamos claros, dignos y no nos callemos.

Aprovechemos las redes sociales para evidenciarlo, etiquetemos a los políticos de turno, a todos. No nos dejemos vencer. Y verifiquemos esa información. Diputado que vote a favor de la deuda, tachémoslo, y a su partido. Que la dignidad empiece por uno mismo. Eso es comenzar a tomar el rumbo adecuado.

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Qué nos deja la muerte?

Cuando morimos nada nos llevamos, nada. No vale si fuimos importantes, si nos rodeamos de comodidades, si aprovechamos el tráfico de influencias, si gozamos de los beneficios de pertenecer al Estado o si vivimos de lo que nos robamos durante años, aunque sea exiliados en lugares como Panamá inventándonos excusas. No, cuando morimos todos vamos a parar al mismo lugar, a un cementerio para ser alimento de gusanos. Lo que queda de nosotros es solo el recuerdo, la imagen, la empatía, el dolor, el aprecio. Eso de que nos extrañen, de verdad, "extrañarnos" es algo que quizá nos permita seguir viviendo, en sus recuerdos, como diría Arjona.

Y hoy, ante tanta muerte mediática, pareciera que hay que reflexionar más aún sobre ello. Debe ser el espejo en el que se midan nuestros políticos mediocres, nuestras autoridades miopes, los "como cuando hay" como diría mi papá, los activistas que trafican con el hambre de mi pueblo. Acaso si no ante la perspectiva de la muerte se arrepienten, de verdad que hemos llegado a niveles de inhumanidad increíbles. No podemos permanecer indiferentes ante el correr del tiempo, ante la balanza de la vida. ¿En qué momento decimos "ya basta" y comencemos a hacer lo adecuado, lo correcto, lo necesario y no lo que me conviene?

Quizá yo sea muy joven para ponerme a reflexionar sobre esto. Quizá los políticos ya estén curtidos de esto también. Pero eso no nos da excusa para dejar de señalarlo. Solo tenemos tiempo en esta vida. Cada asesinato o muerte mediática nos lo recuerda, no nos vayamos por lo romántico, por lo trillado. Abordemos el tema central y pragmático de todo: ¿Qué estamos haciendo para que nuestro recuerdo sea de verdad querido? ¿Qué estamos dejándoles a nuestros hijos, nietos y demás? ¿Estamos aportando a nuestro país, estamos cumpliendo las leyes, haciendo lo adecuado? ¿O solo estamos aprovechándonos de todos y de todo?

Estas inquietudes van dirigidas a nuestras "sin clase" política, pero aplican también a todos los ciudadanos de a pie. Vamos a hacer la diferencia. No nos olvidemos del recordatorio constante de que podemos cambiar para bien, en lo individual para mejorar en lo colectivo. Claro que podemos, solo pongámonos de acuerdo. ¿Les parece?

martes, 29 de abril de 2014

Seguir un rumbo positivo?

Algunos amigos me han preguntado qué sentido tiene abrir un blog en un país donde la gente no lee
blogs. También me han dicho que no tendré "éxito" por el simple hecho de que lo positivo no pega, menos en un esfuerzo individual sin ningún tipo de apoyo o patrocinio. Bueno, queda responderles que este es un esfuerzo, tan válido como cualquier otro, aporto mi granito de arena, mi humilde punto de vista y la gente decide leerlo o no. Lo importante es que los que creemos y confiamos en Guatemala y su gente, alcemos la voz y nos manifestemos desde los medios que tenemos a nuestra disposición. Eso es lo que yo quiero hacer y es lo que me motiva a comenzar este esfuerzo.

Desde hace ya meses que me he vuelto un seguidor de Twitter desde mi cuenta personal, aunque no publico mucho, leo, cada vez con más preocupación la cantidad de tiempo y energía que la gente dedica a descalificar a su propia gente, a insultarse por un partido de futbol, a discriminar contra ricos y pobres. Todo es inconformidad y agresividad. Esto me ha hecho pensar que no podemos seguir así, que seguimos repitiendo patrones de violencia que no generarán más que violencia. Y por ello vengo y les digo, hay mucho por qué emocionarse, luchar, emocionarse, ser positivos, la lucha no es contra "el enemigo" sino contra nosotros mismos y nuestras justificaciones baratas: "si todos lo hacen mal, por qué lo he de hacer bien" o "si a nadie le importa a mí tampoco".

Yo no creo en esas falacias. Ser positivo se trata de entender al mundo por todo lo que podemos hacer por él y no por lo que vemos hoy en día. Cada uno puede dedicarle su afán, sus glorias, sus batallas a Dios o a la deidad que ustedes crean. Pero yo, quiero dedicarle mi afán a la sociedad. Donde encuentren odio vean ustedes una oportunidad de reenamorse de la vida. En Guatemala sí podemos, nos falta identidad, nos falta amor por el prójimo. Pero se logra a cada paso. En cada momento.

Los invito a que me escriban, me comenten y me critiquen. Cada uno puede cambiar Guatemala, y juntos podemos hacerlo. En donde veamos a gente invertir su tiempo en destruir, nosotros intentemos construir. #EnGuateSíPodemos



jueves, 10 de abril de 2014

Empezamos el camino

Foto: Perhaps you need a little Guatemala
¿Alguna vez han leído o escuchado la expresión "que alegre es estar alegre"? pues para mí es algo que debemos experimentar más seguido los guatemaltecos. Muchas veces nos olvidamos de todas esas cosas buenas que pasan en Guatemala, dejamos pasar de largo buenas noticias, no le damos el reconocimiento merecido a guatemaltecos que desde su metro cuadrado impactan (para bien) a nuestro país, región e incluso al mundo.

Hoy tengo el gusto de iniciar este blog con ese propósito, el de reconocer iniciativas, causas, proyectos, grupos y vidas de guatemaltecos que buscan trascender pero ¿qué me motiva a crear este blog? como lo decía al inicio es buscar estar alegre en el país en el que Dios me puso, pues estoy consciente de que la mayoría de guatemaltecos buscamos el bien común.

Así que bienvenidos todos los aportes que busquen exaltar  la Guate que todos nos gusta, que todos queremos y por la que todos trabajamos.

Energía es más que luz

La energía eléctrica es necesaria para nuestras vidas, para el desarrollo del país y debe de tener una red fuerte para que nos llegue a todo...