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lunes, 1 de diciembre de 2014

La transa en el Congreso

Hubiese podido enfocarme en el clásico de futbol; en el medallero de los Juegos Centroamericanos y del Caribe; incluso podría recrearme comentando sobre pistas de hielo y teleféricos en Plaza de la Constitución, sus implicaciones y la dinámica social que desarrollamos en Guatemala. Pero en cambio, creo necesario (y quizá obligatorio) seguir señalando lo nefasto que está ocurriendo y socavando nuestra poca función estatal. Lo que pasa por el Congreso se ensucia, se enferma, se infecta con intereses mezquinos para terminar sirviendo a caciques mediocres que no hacen más que velar por su propia milpa.

¿Con cuánto se quedarán de la tajada Todos, Líder y PP? 
Los casos abundan en la última década. Las comisiones de postulación, la designación de terna para elección de cualquier puesto de importancia, la aprobación de más y más deuda con la excusa de la dichosa "urgencia nacional", el manoseo de las leyes inoperantes y la guinda del pastel: transar la aprobación de un presupuesto desfinanciado, ridículamente inflado para echar mano en pleno año electoral.

Y no, no me canso de señalarlo. Es lo que no podemos permitir. Muchos prefieren preocuparse por el concierto de moda o la muerte de Chespirito. No, eso no nos va ni nos viene al final de cuentas. Pero todos, todos vamos a sufrir el próximo año con semejantes malas decisiones y pésimas intenciones.

Nuestra clase política merece todo nuestro rechazo. Ya va siendo hora que nos organicemos, no nos prestemos al jueguito de que nos vean la cara. Hay que despreciar de tajo a los payasos y farsantes que traicionan al pueblo, a las personas que ya no queremos pagar más para no recibir nada. Tienen que apretarse el cincho, bajarse los salarios, rendir cuentas sobre productividad, despedir todos los compinches con plazas falsas y los "asesores" que pululan en todo el aparato estatal. Queremos medicinas en los hospitales, queremos maestros capacitados y con suficiente nivel para enseñarle a nuestros hijos, queremos que cualquiera que atente contra la seguridad de un ciudadano sea capturado, procesado y queremos que sus condenas sean coherentes y no vayan a las cárceles a graduarse de criminales.

¿Es muy difícil de comprender? ¿Vamos a seguir dejándonos?

Por Güicho G.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Soñemos con la austeridad

Publicación de Prensa Libre
No sé si lograron ver la noticia que compartió la cuenta "Denuncia No Cayes" sobre los salarios que "ganan" los funcionarios en Guatemala. Más que escandalizarnos por esas cifras de 5 dígitos, deberíamos enfocarnos a una problemáticas más inmediata y preocupante: si no se están cumpliendo las metas de recaudación y se proponen presupuestos irreales y basados en un 40 % en deuda, ¿Por qué mejor no recortar salarios en las altas dependencias?

Soñemos un poco y veamos qué podría recortar un gobierno responsable. ¿La Comisión Nacional de Energía Eléctrica despilfarra más de Q150 mil mensuales solo en los salarios del presidente y del director? Al año, solo en ellos dos desperdiciamos más de Q2 millones, sin contar pagos por dietas, reuniones, viáticos, boletos de avión, servicio celular y si es que alguno recibe también protección del Estado. ¡Dos millones! ¿Cuánto nos ahorraríamos si su salario estuviera acorde a la realidad nacional? No más de Q20 mil, que aún así es una cifra elevada para lo que "hacen", durante su gestión. Serían Q1.5 millones de ahorro real, pues está presupuestado. Mismo caso para el presidente y el gerente del IGSS, quienes perciben entre los dos más de Q120 mil al mes. ¿Qué encontramos en el IGSS que justifique ese gasto? ¿Funciona algo (además de las mafias) para que ganen lo que ganan? Solo en esos cuatro funcionarios, los ahorros se van acercando a los Q3 millones anuales.

En el caso del Banguat pasa lo mismo, más de Q100 mil al mes y aunque pareciera que su labor es "mejor", la realidad es que no pueden ni deben ganar tanto si vemos que no hay presupuesto. Anótele ahí otro millón 400 mil de ahorro si viviéramos en un país realista, congruente con personas preocupadas por su país y no solo por su billetera.

No digo que esté mal ganar o que uno deba regalar su trabajo, pero en serio, si sos un servidor público y el Estado te paga todo, ¿Cómo justificás esos salarios? Es excesivo y descarado.

Con los otros 19 puestos que aparecen hasta abajo de la tabla, ajustando su salario a Q20 mil también, nos ahorraríamos otros 4 millones más al año. Aclaro, esto es en la simple reducción de salario, no hablo de ponerle candado a las dietas, viáticos y demás que reciben. Si a eso le sumamos todavía los otros 20 puestos que aquí aparecen, los sueldos de los 158 diputados, de los inservibles del Parlacen, la parvada de asesores que se contratan sin control en todas las dependencias, fácil llegamos a los Q100 millones ahorrados, sin tanta casaca.

¿Falta de voluntad? ¿Qué partido y qué candidato se compromete a unificar puestos gerenciales que no sean superiores a 10 salarios mínimos? ¿Pido demasiado o sueño demasiado?

Por Güicho G.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Por qué el presupuesto nos debe preocupar?

¿Más fondos? ¿Para qué? 
He visto cómo la apatía de la ciudadanía se contrasta con las dosis ocasionales de fanatismo.
Así como defienden, presumen, apoyan y sufren cuando juega el Barcelona o el Real Madrid, esas mismas emociones deberíamos sentir cada vez que llega noviembre y su fatal plazo para la aprobación del Presupuesto General de la Nación. ¿Acaso no nos afecta más que el clásico de España? La gente no muy comprende que toda esta indiferencia y miopía nos afecta, a tal grado que quizá para el próximo mundial, ya no pueda comprarse la tele que soñó, debido a la situación precaria de la economía del país. Talvez así se preocupe usted, amigo lector, porque un mal presupuesto nos afecta muchísimo.

Seamos breves, cada nueva propuesta presupuestaria es más cara y contempla más gastos que el anterior, pero, en contraste, la recaudación va para abajo. Así que en lugar de ordenar la casa (como haría cualquier familia) prefieren emitir más deuda, más bonos y demás. Independientemente de las normas legales que se quebrantan, hay un punto fundamental que se elude en la discusión: no se trata de que sea legal o no emitir bonos o adquirir deuda para pagar gastos de funcionamiento. Lo verdaderamente preocupante es la falta de conciencia de los funcionarios, que no nace de ellos la reducción de salarios de los altos rangos, la limitación de gastos de caja chica, la eliminación de los puestos duplicados, fantasmas y asesorías fantasmas que no sirven para nada y que según estudios, consumen al menos el 25 % de los recursos actuales. Yo, considero esta cifra aún conservadora, lo que se filtra en favores y tráfico de influencias creo que va por el 40 % del presupuesto.

Ahora bien, ¿Qué hacemos? Y aquí les planteo la pregunta: ¿Es más importante bloquear caminos para exigir la libertad de algunos mal llamados "activistas", para garantizar  privilegios para un grupo determinado, que para defender nuestros propios recursos? No, no es más importante. Debemos proteger nuestros bolsillos, nuestras inversiones, nuestros trabajos y nuestras aspiraciones. El Gobierno no está aquí para mandarnos sino para representarnos y decidir lo que más nos conviene. ¿Cree que los altos salarios de funcionarios no compensarían la crisis? ¿Cree que reducirle los salarios a la mitad no paliarían bastante el problema? ¿No considera que un presupuesto ajustado, reducido que no contemple el endeudamiento nos conviene a todos.

Yo creo que es imperativo que nos sumemos y les planteemos cara a estos sinvergüenzas. ¿Usted qué dice?

lunes, 29 de septiembre de 2014

Ahorremos como el Gobierno

Mi papá está casado y tiene tres hijos. Como cualquier persona promedio, gana menos de lo que su trabajo amerita y cada mes se enfrenta al reto de pagar la renta de la casa, el agua, el teléfono, dar para el gasto, hacer el "súper" que significa en realidad ir a regatear al mercado, comprarle útiles a mis dos hermanos menores, pagar las colegiaturas (cada año más caras), la gasolina del carro (cada mes más cara), las cuotas de celular. Mi mamá, lo ayuda, trabajando medio tiempo con ventas por catálogo. Todos los días recorre las calles vecinas y trata de vender para aportar más ingresos al hogar. ¿Cómo le hacen para que comamos todos los días? Yo no estoy muy seguro, pero que hay comida en la mesa (gracias a Dios) es un hecho.

Ahora bien, ¿Qué hace mi papá si de repente mi mamá ya no está recibiendo los ingresos necesarios? ¿Si el próximo año le aumentan la colegiatura y ya no alcanza para lo demás? Bueno, trata de adquirir un préstamo, lo cual no es una realidad muy tangible para alguien que no tiene garantías económicas. Ahora bien, luego de un año, la situación no ha cambiado y es cada vez más difícil cubrir las cuotas de ese préstamo. ¿Qué hace? Saca otro préstamo para tratar de cubrir el anterior. Y así, en un ciclo sin fin. Porque en estos casos, la deuda sí trasciende a la muerte y seguirá cobrando víctimas.

Hasta aquí con la historia. ¿Qué pasaría si mi papá siguiera el ejemplo del Gobierno sobre el manejo de los fondos? Bueno, pues sacaría un carro nuevo a plazos, cambiaría el comedor y el amueblado de la sala con una tarjeta de crédito y luego diría "Bueno mijos, ustedes tendrán que pagarlo cuando ya trabajen, porque sé que yo no lo voy a pagar mientras esté en el cargo". Y para pagar las cuotas elevadas de todas las compras, le entraría a un préstamos más, que no sabe cómo ni cuando va a pagar. Cada mes, haría un presupuesto irreal, poniendo que va a recibir ingresos que sabe que no va a tener y para mayor comodidad, va a contratar a un par de empleadas domésticas y un jardinero, porque son amigos de la familia y necesitan una chamba.

¿Usted es padre o madre de familia? ¿Cree que este último párrafo es lógico, tiene sentido o deriva de una conducta alienada y de un problema mental severo? Bueno, esa es la actitud del Gobierno. Cada año aprobando bonos y préstamos que no saben cómo van a pagar. Aprueban leyes para poder justificar las deudas siguientes y mientras se aumentan los salarios, crean cientos de plazas fantasmas para los cuates, ponen a gente incompetente y no calificada en puestos de dirección, a amigos encargados de dependencias no muy visibles y que devengan salarios irreales para sus funciones. Que no digan que no tienen dinero, porque sí hay. Pero que un ministro gane más de Q40 mil o que la vice se eche más de Q100 mil al mes es escandaloso y nefasto.

Piense en esta historia, ficticia, cuando la los titulares sobre un nuevo presupuesto desfinanciado a finales de noviembre, cuando lea que nos siguen endeudando con bonos y préstamos innecesarios, solo para cumplir con las necesidades sádicas de unos cuantos. Lastimosamente nuestro Gobierno no es ficción, y es un patrón repetido durante muchos Gobiernos.

martes, 16 de septiembre de 2014

El pensamiento independiente

Ya pasó el fervor patrio. Luego de las marchas, las antorchas, los desfiles, el descanso y las frases nacionalistas nos toca volver a enfrentarnos a la realidad. Una realidad difícil pero en nuestro contexto, no podemos olvidar lo privilegiados que somos. Hablo de quienes accedemos a redes sociales todos los días, tenemos el privilegio de movilizarnos en nuestros vehículos, tenemos trabajos estables e incluso nos damos lujos como fiestas y viajes los fines de semana. ¿Somos o no somos afortunados?

Ahora bien, no tardan en aparecer (precisamente provenientes de este círculo de privilegiados) aquellos que critican la Independencia del país y de la misma persona. Se burlan del fervor patrio y aseguran que no somos libres ni independientes ni soberanos. Muchos se prenden de estos argumentos falaces, pretenden sonar intelectuales y "se la creen". A mí, honestamente me da risa, porque en su pretensión intelectual, no llegan a entender un mundo global. Quiero decir, sus argumentos de "sus carros son japoneses, sus computadoras coreanas, sus aspiraciones gringas", no amenazan en lo más mínimo nuestra soberanía.

Más en nuestro estrato caótico social de clase media, la independencia no tiene sentido por el simple hecho de que lo que usemos sea de aquí, de Guatemala. Tampoco tiene que ver con que las aspiraciones de la gente sea lo que ve en la televisión por cable de canales gringos. No, nuestra independencia, la que se celebra, es la separación de España y la instauración de un Estado nacional que sí existe. Y eso se celebra, ni más ni menos. No hablemos de la marca del carro, del televisor, del celular, eso es lo de menos, si no produce en Guatemala lo debemos importar, eso ocurre en todos los países del mundo sin que amenace su soberanía.

Eso sí, el reclamo debe ir hacia nuestras autoridades que aceptan cualquier recomendación hecha por la ONU o cualquier gobierno extranjero. El Banco Mundial, el BID o cualquier institución que recomiende el endeudamiento del país. Ahí es donde nuestra independencia debe verse reflejada y no dejarnos coaccionar. Ahí es donde la ciudadanía debe mostrarse unificada y exigir que el país tenga una postura íntegra e independiente. Dejar de ser un Estado servil e imitador y convertirnos en regentes de nuestro propio destino, como sociedad.

Los invito a que nos pongamos de acuerdo, a que dejemos la crítica superficial y falaz y comencemos a entendernos de verdad. Dejemos la ideología a un lado y comencemos a trabajar, a exigir un Estado más justo, con menos privilegios, con menos presupuestos inflados, con salarios acordes a nuestra realidad tanto arriba como abajo y dejando que la gente ejerza su libertad, como tal.

Es un poco soñador pero yo creo que es posible. ¿Ustedes?

martes, 12 de agosto de 2014

Propuesta de Gobierno

Hemos llegado a niveles, en donde ya no se puede razonar con el político, en donde ninguna de las alternativas de "candidatos" nos deja algo qué esperar. Sabemos que los diputados no moverán un solo dedo en una ley si esta no les trae beneficios económicos o de votos condicionados. Sabemos que los ministros no harán nada que ponga en entredicho el apoyo de ciertos grupos o con tal de no "desprestigiarse" y lo perverso de todo esto es que la ciudadanía asiste a este juego como partícipes activos a todo esto.

¿Cuántas veces ha oído sobre el tráfico de influencias, sobre familiares que han "salido adelante" o "salido del hoyo" luego de que algún funcionario los jaló o crearon un negocio a través de un intermediario dentro del Estado? Muchas veces repudiamos solo al político pero no al ciudadano que participa de semejantes negocios y que son socios y cómplices. ¿Sabía usted que en casi todos los niveles del gobierno se cobra casi el 30 % del valor de cualquier obra en comisiones para quien haya conseguido el negocio? ¿Que todos los precios son inflados, falsos y sobrevalorados para que gastar más de lo necesario en cada pequeño proyecto?

Bueno, resulta que esto no es solo culpa del Gobierno, es culpa de nosotros como sociedad, que a cada negocio le encontramos una ventaja como tal, tenemos tan poca dignidad o estamos tan deseosos de que ese sea el banderazo de salida. Ya lo decía yo en otra ocasión, fantoches como Baldizón o prodigios del habla como Serrano no son más que el reflejo de nuestra sociedad, fueron criados y cultivados en nuestros mismos círculos.

Y bueno, cuál es la propuesta actual que podemos hacer. La coacción ciudadana, la puesta a la venta y cara de nuestro voto. Comencemos a proponer de verdad y sin tapujos qué queremos y vendámoselas cara: Yo voto por aquel que prometa disolver el Parlacén, yo voto por aquel que prometa cambiar la Ley Orgánica del Congreso para que no puedan recetarse salarios a dedo. Yo voto por aquel que se comprometa a bajarse el sueldo a la mitad (o más). Yo voto por aquel que se oponga a subir el presupuesto de la nación y a adquirir más deuda. Seamos claros, dignos y no nos callemos.

Aprovechemos las redes sociales para evidenciarlo, etiquetemos a los políticos de turno, a todos. No nos dejemos vencer. Y verifiquemos esa información. Diputado que vote a favor de la deuda, tachémoslo, y a su partido. Que la dignidad empiece por uno mismo. Eso es comenzar a tomar el rumbo adecuado.

Energía es más que luz

La energía eléctrica es necesaria para nuestras vidas, para el desarrollo del país y debe de tener una red fuerte para que nos llegue a todo...